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¿Estás en una regresión de sueño activa o ante un hábito que se instauró mientras estaban en regresión?

  • Jun 3
  • 4 min read

Si llevas varias semanas, o incluso meses, pensando que tu bebé está cursando una regresión de sueño, quiero decirte que es probable que la regresión ya haya terminado y que ahora estés lidiando con los hábitos que se instauraron mientras la atravesabas.

Las regresiones son temporales y pasajeras. Los hábitos no: hay que trabajarlos para modificarlos.

¿Qué son las regresiones de sueño y cuándo suceden?

Una regresión de sueño es una alteración temporal del sueño vinculada a un hito en el desarrollo o a un cambio en la dinámica familiar (estos últimos detonan regresiones emocionales).

Suelen suceder:

  • A los 4 meses: es una progresión neurológica en la que el ciclo de sueño de tu bebé se completa. Aparecen dos etapas de sueño ligero que son completamente normales, pero que antes no tenía.

  • A los 8/9 meses: detonada por el gateo.

  • A los 12 meses: detonada por la marcha (caminar).

  • A los 18 meses: detonada por un boom en su desarrollo motriz y del lenguaje.

  • A los 24 meses: detonada por desarrollo cognitivo y verbal y/o el control de esfínteres.

Algo importante: las regresiones detonadas por hitos suceden cuando ocurre el hito. Si tu bebé empieza a gatear a los 10 meses, la regresión por gateo aparecerá a los 10 meses, no antes.

Los hitos del desarrollo (cualquier nueva habilidad) incrementan la proporción de sueño REM en los ciclos de tu bebé, porque es en esta fase donde se consolidan los nuevos aprendizajes. El cerebro necesita más REM para “fijar” lo que está aprendiendo. El detalle es que el sueño REM también es una fase en la que se despierta con mayor facilidad, así que junto con el nuevo y maravilloso aprendizaje, llegan más despertares también.

A esto se suma que los hitos suelen detonar ansiedad por separación, lo que genera más resistencia a la hora de dormir, esto hace que tu bebé termine durmiéndose sobrecansado, y eso repercute todavía más en su descanso.

¿Cómo terminan las regresiones de sueño?

Las regresiones (que en realidad y como lo acabamos de ver, son progresiones del desarrollo) no se pueden "saltar": hay que cursarlas. Después de varios días practicando la nueva habilidad, el cerebro de tu bebé termina de consolidarla y el sueño, en teoría, vuelve a la normalidad.

El "en teoría" Solo se cumple si nuestra respuesta ante los despertares extra no terminó instaurando un hábito nuevo. Ahí está la clave: acompañar con empatía lo que tu bebé está viviendo, pero con consistencia y con consciencia de lo que realmente necesita en cada regresión.

Un ejemplo que seguramente reconocerás:

Cuando tu bebé se despierta más veces durante una regresión, es natural querer ayudarlo a volver a dormir. El problema no es ayudarlo. El problema aparece cuando la forma en que lo ayudamos (repetida noche tras noche) se convierte en la única manera en que él sabe volver a dormirse: una toma que ya no necesitaba, un paseo por la casa que antes no hacían.

Entonces la regresión termina, pero esa nueva respuesta persiste como necesidad. Es lo que tu bebé esperará recibir entre ciclos de sueño para volver a dormir.

¿Cómo se instaura un hábito?

Los bebés aprenden por repetición de patrones. Desde las primeras semanas de vida, su cerebro busca constantemente patrones en el entorno para predecir lo que va a pasar. Es parte fundamental de cómo aprenden y de cómo se sienten seguros.

Si cada vez que se duerme lo hace en brazos, al pecho o meciéndose, esas condiciones se vuelven lo que su sistema nervioso reconoce como las "condiciones correctas" para dormir. Y cuando se despierta entre ciclos de sueño en plena noche  (algo que todos los bebés hacen de forma natural) su cerebro busca exactamente esas mismas condiciones. Si no las encuentra, nos llama (llora) para que las recreemos.

El reto es que, durante una regresión, es muy fácil crear o reforzar asociaciones de sueño que después cuesta trabajo modificar. Cada noche que se repite la misma secuencia o la misma respuesta, el hábito se afianza un poco más. Y después de semanas o meses, lo que empezó como una respuesta de emergencia se convierte en su nueva “normal”.


¿Cómo saber si es una regresión activa o un hábito ya instaurado?

Estas preguntas te ayudarán a identificarlo:

  • ¿Llevas más de 6 semanas con los mismos despertares? Si la respuesta es sí, ya no estás en regresión.

  • ¿Los despertares son consistentes, a las mismas horas o bajo las mismas condiciones? Eso habla de un patrón aprendido.

  • ¿Tu bebé solo se vuelve a dormir de una forma específica? Brazos, pecho, chupón, movimiento etc... Si siempre se necesita una condición muy puntual, es probable que sea justo la respuesta que dabas en los despertares extra, lo que está esperando ahora.

  • ¿El hito que detonó la regresión ya está dominado? Si tu bebé ya gatea, ya camina, ya habla, y el sueño sigue igual, la regresión terminó.

¿Qué puedes hacer?

Una regresión activa requiere paciencia, presencia y consistencia en los hábitos que ya tenían.

Un patrón de hábitos instaurados requiere un proceso de reaprendizaje: gradual, respetuoso y amoroso, pero activo. No se resuelve solo, esperando.

Si reconoces tu situación en este artículo, lo más valioso que puedes hacer ahora es empezar a trabajar los hábitos de forma intencionada: revisar la higiene de sueño (horario, número y duración de las siestas, el ambiente en el que le ofreces dormir), procurar una buena alimentación durante el día y trabajar en la forma en que concilia el sueño (tanto al inicio de la noche como en sus despertares y siestas) para que tu bebé sea capaz de cerrar sus ojitos esos últimos segundos en los que pasa de estar despierto a dormido, cada vez con menos ayuda (esto lo pueden hacer desde recién nacidos).

En mi seminario en línea Noches de Sueño te doy el paso a paso completo para entender y ajustar el sueño de tu bebé y ayudarlo a tener un descanso de calidad mediante un proceso amoroso.

Y si prefieres una atención personalizada con seguimiento continuo a lo largo de tu proceso, en mis asesorías personalizadas te acompañamos día con día mediante seguimiento de 7, 14 o 21 días.

Espero que esta información te ayude a distinguir si estás ante una regresión activa o ante un hábito que se consolidó en la regresión. Y, sobre todo, a saber que no tienes que seguir esperando a que se resuelva solo: rara vez lo hace.


Tenemos cursos y recursos para lograrlo juntas.

Con amor, Dalia

 

 
 
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